El presidente Donald Trump recibió este martes al rey Carlos III y a la reina Camila en la Casa Blanca, marcando el inicio del primer día de la visita de Estado del monarca británico a los Estados Unidos.
Durante la ceremonia militar de bienvenida y la audiencia en el Despacho Oval, Trump comentó en su red social Truth Social un artículo del Daily Mail que reveló que él y el rey comparten un ancestro escocés, bisnieto del rey Jacobo II, lo que los convierte en primos de décimo quinto grado. El mandatario, cuya madre, Mary Anne MacLeod, era escocesa, manifestó su “satisfacción” por el hallazgo y bromeó sobre la idea de vivir en el Palacio de Buckingham.
Tras la recepción, la primera dama Melania Trump acompañó a los visitantes a la recién ampliada colmena del jardín presidencial, donde se tomó el tradicional té. La agenda incluye una visita al Congreso, donde el rey pronunciará un discurso con motivo del 250.º aniversario de la independencia de EE. UU. del Reino Unido.
La visita se desarrolla en un contexto de fricción bilateral. Trump ha criticado al primer ministro británico, Keir Starmer, por supuesta falta de apoyo a la ofensiva estadounidense contra Irán y por no facilitar la apertura del estrecho de Ormuz. Aun así, el presidente subrayó la “buena relación” que mantiene con la familia real y destacó los lazos históricos y culturales entre ambas naciones.
El presidente también recordó su reciente viaje a Escocia, donde inauguró un nuevo complejo de golf, reforzando su vínculo personal con la tierra de sus ancestros.