Washington, D.F. – En una rueda de prensa celebrada este miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que eliminará los aranceles al whisky escocés y las restricciones que lo afectan, en “honor a los Reyes del Reino Unido” tras la visita de Estado del rey Carlos III y la reina Camila.
El anuncio se produce después de que el monarca británico concluyera su primera visita oficial a EE. UU. desde su coronación, la cual coincidió con el 250.º aniversario de la independencia estadounidense. Durante su estancia, Carlos III pronunció un histórico discurso ante el Congreso y fue recibido en la Casa Blanca por Trump y la primera dama, Melania, en una cena de gala.
Trump explicó que la medida busca “facilitar una relación comercial más fluida con la industria del bourbon de Kentucky” y fortalecer los lazos bilaterales entre Washington y Londres. Añadió que la decisión es un “tributo a los Reyes del Reino Unido, quienes acaban de dejar la Casa Blanca y pronto regresarán a su maravilloso país”.
La visita se dio en medio de tensiones diplomáticas provocadas por las críticas de Trump al primer ministro británico, Keir Starmer, por su postura frente a la guerra en Irán iniciada por EE. UU. e Israel. En su alocución ante el Congreso, Carlos III hizo un llamado a la reconciliación, resaltó la importancia de la alianza transatlántica y elogió a la OTAN, organismo que el presidente estadounidense ha cuestionado en reiteradas ocasiones.
Trump, admirador declarado de la corona británica, también recordó que su madre, nacida en Escocia, estaba “enamorada” del rey. El mandatario insinuó que, de depender de Carlos III, el Reino Unido habría apoyado a EE. UU. en Irán.
Con la eliminación de los aranceles, los importadores estadounidenses de whisky escocés podrán adquirir el producto sin los gravámenes que, hasta ahora, encarecían su precio en el mercado interno, lo que se espera beneficie tanto a consumidores como a distribuidores.