Un juez federal de EE. UU. dictó el jueves 7 de mayo la orden de liberar y deportar a Norma Anabel Ramírez Amaya e Isidoro González Avilés, padres del joven Kevin González, quien padece cáncer de colon en etapa cuatro. La decisión se produjo después de que el caso se viralizara en redes sociales, donde miles de internautas exigieron su traslado a México para que el adolescente pudiera reencontrarse con sus progenitores.
Kevin, de 18 años, fue diagnosticado en enero de este año con la enfermedad terminal. Su mayor deseo es abrazar a sus padres, quienes, originarios del estado de Durango, cruzaron la frontera de forma irregular en abril tras ver negada su solicitud de visa humanitaria. Fueron detenidos por agentes de inmigración y trasladados a un centro de detención en Arizona, donde permanecieron tres semanas.
El joven utilizó sus propias redes sociales para solicitar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la pronta liberación de sus padres, mientras su abuela, Virginia Amaya, describía en una entrevista.
Tras la orden judicial, los padres fueron puestos en libertad y enviados de regreso a México. Kevin, que había viajado a territorio mexicano con la esperanza de reunirse con ellos, ya se encuentra en la casa de su abuela en la ciudad de Durango, aguardando el momento de volver a abrazar a sus padres.
El caso pone de relieve la complejidad de los procesos migratorios humanitarios y la urgencia de atender situaciones de salud críticas que trascienden fronteras. Organizaciones de derechos humanos y la opinión pública continúan presionando para que se revisen y agilicen los mecanismos de reunificación familiar en contextos de enfermedad grave.