El presidente estadounidense Donald Trump arribará a Pekín esta semana para sostener una cumbre con el mandatario chino Xi Jinping, en la que se discutirán temas críticos de la relación bilateral, entre ellos la venta de armas a Taiwán y la creciente presión de Washington sobre los lazos económicos de China con Irán.
Trump ha anunciado que abordará con Xi la política de armamento defensivo a la isla de Taiwán, pese a la tradición de EE. UU. de no consultar a Pekín sobre esas decisiones, establecida bajo las "seis garantías" de la década de 1980. El presidente estadounidense subrayó su “gran relación” con Xi y afirmó que ambos están “haciendo muchos negocios”.
Al mismo tiempo, el Departamento del Tesoro de EE. UU. impuso sanciones a 12 personas y entidades vinculadas al régimen iraní, acusándolas de facilitar la venta de petróleo a China. Las medidas bloquean activos bajo jurisdicción estadounidense y prohíben transacciones con los sancionados, lo que podría complicar la agenda de la visita, dado el estrecho vínculo comercial entre Beijing y Teherán.
La delegación que acompañará a Trump incluye a destacados ejecutivos de la industria: Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple), Larry Fink (BlackRock), Stephen Schwarzman (Blackstone), Kelly Ortberg (Boeing), David Solomon (Goldman Sachs), entre otros. También asistirán Jane Fraser (Citi) y Dina Powell (Meta) como las únicas mujeres del grupo. Según fuentes de la Casa Blanca citadas por The New York Times, la presencia de estos líderes empresariales busca impulsar la creación de una junta de inversión y una junta comercial entre ambos países.
En paralelo, el viceprimer ministro chino He Lifeng viajará a Corea del Sur para mantener negociaciones económicas con EE. UU., siguiendo los consensos alcanzados por Trump y Xi en su encuentro en Busan el pasado octubre. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, también visitará Japón y Corea del Sur antes de dirigirse a Pekín.
China, por su parte, ha declarado que buscará “más estabilidad” en las relaciones internacionales durante la cumbre, mientras que la comunidad internacional observa con atención los posibles impactos de la visita en la seguridad regional y en la cadena de suministro global.