En un discurso pronunciado ante el presidente chino Xi Jinping durante el banquete de Estado celebrado en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, el mandatario estadounidense Donald Trump extendió una invitación oficial a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, para que visiten la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre. Esta es la primera vez que se fija una fecha concreta para una visita del líder chino a la capital estadounidense.
Trump calificó la relación entre ambos países como "una de las más importantes de la historia" y la describió como "muy especial", brindando por la "prosperidad" de Estados Unidos y China y por un futuro "brillante" en los lazos bilaterales. El presidente republicano rememoró episodios históricos que, según él, demuestran la larga amistad entre ambas naciones: desde la publicación de textos de Confucio por Benjamín Franklin, pasando por la participación de trabajadores chinos en la construcción del ferrocarril transcontinental estadounidense, hasta el apoyo de Theodore Roosevelt a la fundación de la Universidad Tsinghua, alma mater de Xi.
El banquete, que tuvo lugar en uno de los salones del Gran Palacio del Pueblo, contó con la presencia de altos funcionarios de ambos gobiernos y de empresarios de compañías líderes de EE. UU. y China, quienes dialogaron sobre comercio, tecnología y seguridad regional.
La invitación de Trump llega en un contexto de tensiones comerciales y geopolíticas, pero también de intentos de estabilizar la relación bilateral mediante el diálogo directo entre los máximos representantes de ambas potencias.