El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó China este viernes a bordo del Air Force One, que despegó del Aeropuerto Internacional de Pekín‑Capital a las 14:40 hora local con destino a Washington.
Durante su estancia, Trump sostuvo dos reuniones con el presidente chino, Xi Jinping, en el complejo de Zhongnanhai. Los diálogos se centraron en comercio, Taiwán, tecnología, Irán y la seguridad del estrecho de Ormuz. El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, acompañó la despedida en el aeropuerto.
Trump calificó la visita como "muy exitosa e inolvidable" y afirmó haber conseguido "acuerdos comerciales fantásticos" y la promesa de Xi de ayudar a desbloquear el estrecho de Ormuz. Además, el mandatario estadounidense describió a Xi como un "viejo amigo" y expresó su deseo de recibirlo en Washington para mantener una "comunicación sincera y profunda".
Por su parte, Xi Jinping calificó la cumbre como "histórica" y anunció el establecimiento de una "nueva relación bilateral, de estabilidad estratégica constructiva". Ambos líderes acordaron reforzar la coordinación en asuntos internacionales, incluida la gestión de tensiones en Irán, Ucrania, Oriente Medio y la península coreana.
La visita contó con la presencia de destacados empresarios estadounidenses, entre ellos Elon Musk (Tesla), Jensen Huang (Nvidia) y Tim Cook (Apple), quienes participaron en encuentros paralelos para explorar oportunidades de negocio en el mercado chino.
Esta es la segunda visita de Estado de Trump a China, la primera desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025 y la primera de un mandatario estadounidense en casi una década.