Washington reiteró su posición de no respaldar una declaración de independencia de Taiwán después de que el presidente Donald Trump se reuniera con el líder chino Xi Jinping en Beijing el viernes 15 de mayo. En un comunicado a bordo del Air Force One, Trump subrayó que Estados Unidos no quiere que Taiwán se sienta alentado a proclamar su soberanía bajo la premisa de un apoyo estadounidense.
La advertencia surge tras la firme presión de Xi, quien calificó la cuestión de Taiwán como "la más importante" en las relaciones bilaterales. Trump, sin detallar los acuerdos comerciales alcanzados, describió los resultados como "fantásticos" y anunció la intención de invitar a Xi a visitar Washington en septiembre, señalando un posible intento de estabilizar la relación entre ambas potencias.
El presidente también dejó en suspenso la decisión sobre nuevas ventas de armas a la isla, a pesar de la obligación legal de EE. UU. de proveer asistencia defensiva a Taiwán. La incertidumbre sobre la respuesta militar estadounidense en caso de un ataque chino plantea dudas en el estrecho de Taiwán.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la política estadounidense hacia Taipéi no ha cambiado, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán agradeció el apoyo a la paz y estabilidad regional. Expertos, como Bonnie Glaser del German Marshall Fund, anticipan que China presionará a Trump para que se abstenga de autorizar nuevas armas a la isla.
En el ámbito comercial, el jefe de la diplomacia china, Wang Yi, confirmó la continuidad de los acuerdos existentes y la creación de consejos de comercio e inversión. Trump mencionó la compra de 200 aviones Boeing por parte de China, con una posible promesa de 750 unidades, aunque la aerolínea solo confirmó un compromiso inicial de 200 aeronaves.
Xi también aseguró que China no suministrará material militar a Irán, pese a la ausencia de menciones oficiales al respecto. La visita de Xi a Washington el próximo otoño representará una nueva prueba para el frágil statu quo en el estrecho de Taiwán y la relación estratégica entre EE. UU. y China.