La isla de Cuba recibió este lunes un nuevo cargamento de ayuda humanitaria proveniente de México y Uruguay, en medio de una profunda crisis energética y de abastecimiento. El presidente Miguel Díaz‑Canel agradeció públicamente a los gobiernos de ambos países, destacando la solidaridad regional y el impacto inmediato del donativo para la población cubana.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, Díaz‑Canel subrayó que la entrega llega en un momento crítico, agravado por el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, que afecta la disponibilidad de energía y de insumos de primera necesidad. El mandatario elogió especialmente el liderazgo de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y el compromiso de la administración federal de México con el pueblo cubano.
El apoyo uruguayo también fue reconocido como parte de un esfuerzo coordinado de integración latinoamericana. Según funcionarios cubanos, los productos no se almacenarán en reservas estatales, sino que se distribuirán de forma urgente a los sectores civiles con mayores necesidades, bajo la supervisión del ministro de la Industria Alimentaria, Alberto López Díaz, y del gabinete de Comercio Exterior.
Esta ayuda se suma a la histórica política exterior mexicana de apoyo al Caribe, que previamente incluyó el envío de buques de la Secretaría de Marina (Semar) cargados con alimentos y combustibles. Para Cuba, la colaboración de México y Uruguay representa un alivio vital para sostener el consumo básico interno mientras se busca estabilizar el suministro eléctrico.
El presidente Díaz‑Canel concluyó su mensaje reiterando el “enorme cariño” que une a Cuba con México y Uruguay, y agradeciendo el gesto solidario en tiempos de extrema complejidad para la isla.