El presidente Donald Trump firmó el 19 de mayo de 2026 una orden ejecutiva titulada “Restaurando la integridad al sistema financiero de Estados Unidos”, que obliga a bancos y entidades financieras a intensificar la vigilancia de las transferencias internacionales, particularmente aquellas realizadas por migrantes mexicanos.
La medida, aunque no menciona la palabra “remesas”, se dirige explícitamente a los flujos de dinero que millones de mexicanos envían a sus familias desde EE. UU. Cada mes, México recibe más de 64 mil millones de dólares en remesas, según datos del Banco de México, posicionándose como el tercer receptor mundial.
El decreto entrará en vigor una vez que las agencias regulatorias publiquen sus guías, estimándose que los efectos se harán notar a partir del tercer trimestre de 2026.