Un grupo de nueve estudiantes y cuatro organizaciones comunitarias de Massachusetts presentó una demanda contra el Departamento de Educación Primaria y Secundaria del estado, acusándolo de mantener escuelas segregadas por raza al asignar a los alumnos únicamente según su domicilio.
Los demandantes, representados por la abogada Jillian Lenson de Lawyers for Civil Rights y la organización Brown's Promise, solicitan al tribunal que obligue al estado a:
El caso se inserta en una serie de litigios estatales que, desde 2015, han cuestionado la segregación escolar originada por políticas de asignación residencial. Ejemplos incluyen demandas en Minnesota (2015) y Nueva Jersey (2018). A nivel federal, la Corte Suprema ha limitado en la década de 2000 las herramientas para la desegregación basada en la raza, lo que ha impulsado a activistas a recurrir a cláusulas constitucionales estatales que garantizan igualdad y derecho a una educación adecuada.
La demanda fue presentada ante un tribunal estatal de Massachusetts y se espera que el caso avance hacia audiencias preliminares. Los demandantes esperan que la sentencia obligue al estado a adoptar medidas estructurales que eliminen la segregación y mejoren la calidad educativa de los estudiantes afroamericanos y latinos.