El miércoles 21 de mayo de 2026 se confirmó que el gobierno de los Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, concedió el beneplácito necesario para que Roberto Lazzeri asuma el cargo de embajador de México ante EE. UU., sustituyendo a Esteban Moctezuma, tal como lo había propuesto la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, a finales de abril.
El presidente de la American Society, Larry Rubin, utilizó sus redes sociales para felicitar a Lazzeri: “Desde Washington DC, felicito a Roberto Lazzeri por recibir el beneplácito del gobierno de Estados Unidos como próximo Embajador de México en Washington. Le deseo el mayor de los éxitos en esta importante responsabilidad para fortalecer aún más la relación bilateral, la cooperación y la amistad entre nuestros dos países.”
El nombramiento llega en un momento crítico, pues el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC) está bajo revisión. Sin embargo, Lazzeri no cuenta con experiencia en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Su trayectoria se ha desarrollado en el sector financiero público, donde ha ocupado cargos de alta dirección, como director general de Nacional Financiera (Nafín) y Bancomext desde agosto de 2025, liderando la banca de desarrollo y negociando asuntos económicos con autoridades estadounidenses.
Licenciado en Economía por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y con estudios de Derecho en la Universidad del Valle de México (UVM), Lazzeri carece de formación diplomática tradicional, lo que ha generado debate sobre su idoneidad para el puesto.
El 27 de abril, la presidenta Sheinbaum anunció en un video en sus redes sociales el relevo de Moctezuma, resaltando la gestión del embajador saliente en la reducción del impuesto a las remesas y en la colaboración con Finabien para evitar cobros excesivos a los mexicanos en el exterior. Sheinbaum también elogió a Moctezuma por representar al país con “dignidad y fortaleza”. Moctezuma, por su parte, agradeció a la mandataria y recordó la organización de encuentros entre el Senado estadounidense y representantes de todas las fuerzas políticas mexicanas.
Con Lazzeri al frente de la embajada, el gobierno mexicano espera reforzar la cooperación bilateral y avanzar en la agenda económica y comercial, pese a la ausencia de experiencia diplomática directa del nuevo designado.