La OMS elevó hoy a "muy alto" el nivel de riesgo nacional por el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), informó el director general Tedros Adhanom Ghebreyesus en una rueda de prensa. La decisión se basa en la detección de 750 casos sospechosos y 177 muertes, de los cuales 82 casos y siete fallecimientos han sido confirmados en laboratorio como provocados por el virus del Ébola.
El riesgo se mantiene "alto" a nivel de África subsahariana y "bajo" a escala global. Tedros señaló que un ciudadano estadounidense, evacuado a la República Checa, fue considerado "contacto de alto riesgo" después de que otro estadounidense, diagnosticado con el virus, fuera trasladado a Alemania para recibir atención.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU destinó 60 millones de dólares para la respuesta a la crisis, sumándose a los 3.9 millones previamente liberados por la OMS desde su fondo de emergencias.
El brote está causado por la variante Bundibugyo, poco conocida y sin tratamientos ni vacunas disponibles. Sólo se habían registrado dos brotes anteriores: uno en Uganda en 2000 y otro en la RDC en 2012, este último con una docena de muertes.
ONU Mujeres recordó que, históricamente, las mujeres son las más afectadas en epidemias de ébola. En el brote de 2018‑2019, representaron alrededor de dos tercios de los casos notificados, y en Liberia 2014, concentraron tres cuartas partes de las víctimas. La transmisión ocurre principalmente por contacto directo, afectando a trabajadores de salud, funerarios y cuidadores, con predominio femenino.
Las autoridades congoleñas y la comunidad internacional intensifican las medidas de contención, vigilancia y apoyo humanitario mientras se busca contener la propagación del virus y proteger a la población más vulnerable.