Un terremoto de magnitud 6.0 Mw sacudió la zona de Honaunau‑Napoopoo, en la Isla Grande de Hawái, a última hora del viernes 22 de mayo. El sismo, con una profundidad aproximada de 23 kilómetros, se sintió ampliamente en las islas de Hawái, Maui y Oahu.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó que, a pesar de la intensidad del temblor, no se prevé la generación de un tsunami y no se registraron daños ni víctimas en los primeros informes.
En respuesta al evento sísmico, el Observatorio de Volcanes de Hawái (HVO) del USGS activó una alerta para el volcán Kilauea, uno de los más activos del planeta, ubicado también en la Isla Grande. Kilauea lleva en erupción intermitente desde el 23 de diciembre de 2024 y, según los modelos de pronóstico, se espera una nueva fase eruptiva entre el 24 y el 27 de mayo.
Las autoridades locales continúan monitoreando tanto la actividad sísmica como la volcánica, y han recomendado a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales del USGS y del Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico.
El HVO mantendrá la vigilancia constante del volcán y emitirá actualizaciones conforme se disponga de nueva información.