La diplomacia cubana solicitó este martes 26 de mayo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) su intervención para evitar una posible agresión militar de Estados Unidos contra la isla. En una reunión con el secretario general António Guterres, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, informó sobre la grave situación humanitaria que atraviesa el pueblo cubano, la cual, según él, es consecuencia directa del "recrudecimiento extremo del bloqueo" impuesto por Washington, que incluye sanciones secundarias y un "cerco energético brutal".
Rodríguez también rechazó la "infame, fraudulenta e ilegal instrucción de cargos" presentada por el Departamento de Justicia de EE. UU. contra el expresidente cubano Raúl Castro, relacionada con el derribo de dos avionetas hace treinta años que dejó cuatro muertos.
En su intervención ante la sesión del Consejo de Seguridad, organizada por China, el ministro acusó a Washington de estar llevando a cabo un "acto de guerra y de genocidio" mediante el bloqueo energético, aunque manifestó su disposición a dialogar con el gobierno estadounidense.
Desde principios de año, la administración del presidente Donald Trump ha intensificado la presión sobre La Habana, con un bloqueo petrolero de cinco meses y la ampliación de sanciones económicas. Además, Trump ha elevado sus amenazas de "tomar el control" del país. Estas acciones, sumadas a la captura en enero en Caracas del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado clave de Cuba, han profundizado la crisis económica y humanitaria, dejando a la isla desabastecida de crudo y sumida en una grave escasez energética.
Rodríguez concluyó su solicitud reiterando la necesidad de que la comunidad internacional, a través de la ONU, contribuya a detener lo que describió como una agresión inminente y a aliviar el sufrimiento del pueblo cubano.