El Ejército de Israel anunció este lunes una orden de desplazamiento forzoso que afecta a la totalidad de los habitantes de Tiro, una de las ciudades más antiguas del mundo y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La medida, que suele preceder a intensos bombardeos, se dio a conocer mediante un comunicado castrense que también informó la ejecución de ataques a una decena de supuestos centros de mando y depósitos de armas de Hezbolá en la zona.
Entre los lugares afectados se encuentra el campamento de refugiados Burj Shamal, situado a tres kilómetros de la ciudad y fundado en 1948 para albergar a palestinos desplazados de Hawla y Tiberíes durante la guerra que dio origen al Estado de Israel.
Esta orden se inscribe en una serie de acciones militares iniciadas el 17 de marzo, cuando Israel, en coordinación con Estados Unidos, lanzó una ofensiva contra Irán que provocó la respuesta de Hezbolá el 2 de ese mismo mes. Desde entonces, el conflicto ha escalado, con continuos bombardeos israelíes y ataques con drones por parte de Hezbolá, a pesar del alto al fuego declarado en Líbano a mediados de abril, el cual no ha sido respetado por ninguna de las partes.
El desplazamiento forzoso de la población civil constituye una grave violación de los derechos humanos y plantea serias implicaciones humanitarias, especialmente en una zona con una densa concentración de refugiados y patrimonio histórico. Organizaciones internacionales y la comunidad diplomática han llamado a la cautela y al respeto del derecho internacional humanitario, mientras se intensifican los esfuerzos para evitar una mayor escalada del conflicto.