El presidente de España, Pedro Sánchez, reiteró este lunes su apoyo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, a pesar de la imputación que le ha formulado la Audiencia Nacional por presunta pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental en el caso de la aerolínea Plus Ultra.
Sánchez explicó que ha leído el auto judicial y ha consultado a “personas que saben mucho más de derecho” que él, concluyendo que “no hay motivo suficiente” para modificar su postura. La investigación se centra en un presunto lavado de dinero vinculado al rescate público de 53 millones de euros que el Gobierno entregó a Plus Ultra, empresa de capital venezolano, tras la pandemia.
El magistrado José Luis Calama ha llamado a Zapatero a declarar, levantando el secreto de sumario. Según la Fiscalía Anticorrupción, la aerolínea habría usado indebidamente parte de esos fondos para blanquear dinero ilícito proveniente de Venezuela.
En marzo, Zapatero compareció ante el Senado y admitió haber realizado trabajos de consultoría para su amigo Julio Martínez, empresario que actuó como lobista de Plus Ultra y que fue detenido. La empresa de Martínez pagó al expresidente entre 2020 y 2023 alrededor de 70 mil euros brutos anuales por dichos servicios, a los que Zapatero calificó como “a precio de mercado”. Además, contrató a sus dos hijas para labores de marketing, lo que también fue registrado por la policía.
La oposición, encabezada por el Partido Popular y Vox, ha presionado a Sánchez para que convoque elecciones anticipadas. El presidente descartó la medida por el momento, indicando que las elecciones se celebrarán “cuando correspondan”, es decir, el próximo año.
En otro frente, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ingresó a la sede nacional del PSOE en la calle Ferraz de Madrid, bajo orden del juez Santiago Pedraz, para requerir documentación y archivos electrónicos vinculados a una supuesta trama destinada a desestabilizar los procedimientos judiciales que afectan al partido y al Gobierno.