El mandatario estadounidense, Donald Trump, anunció que mantendrá una reunión con su equipo de seguridad en la sala de crisis de la Casa Blanca para tomar una "decisión final" sobre el acuerdo nuclear con Irán, cuyo objetivo es poner fin a la actual confrontación en la región.
En una publicación de su red social Truth Social, Trump reiteró que la República Islámica debe comprometerse a no poseer jamás armas nucleares ni bombas atómicas, y exigió la apertura inmediata del estrecho de Ormuz sin peaje. Además, declaró que, como parte del posible acuerdo, se desactivarían las minas submarinas en el estrecho y Estados Unidos levantaría el bloqueo contra los buques que entren y salgan de puertos iraníes.
El presidente también señaló que, en coordinación con el gobierno iraní y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se extraerá el uranio altamente enriquecido de Irán para su destrucción, y advirtió que "no habrá intercambio de dinero" con Teherán "hasta nuevo aviso".
Este mensaje llega después de que la Casa Blanca anunciara el jueves que sus negociadores habían alcanzado un acuerdo tentativo con Irán, pendiente de la aprobación final de Trump, aunque Teherán negó haber cerrado un trato. Según filtraciones de prensa, el preacuerdo permitiría la reapertura del estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán en represalia por la ofensiva estadounidense e israelí iniciada el 28 de febrero, y extendería durante 60 días el alto al fuego vigente para negociar un pacto nuclear.
Asimismo, el acuerdo contempla que Estados Unidos levante su bloqueo naval contra puertos iraníes, negocie el levantamiento de sanciones y la liberación de fondos iraníes congelados. La decisión de Trump será crucial para definir el futuro de la diplomacia nuclear en Oriente Medio y la estabilidad del tráfico marítimo en una de las rutas más estratégicas del planeta.