En la conferencia matutina del lunes, la mandataria de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció sobre los resultados de la primera vuelta electoral en Colombia, donde el candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella obtuvo el 43.74 % de los votos frente al 40.9 % del oficialista Iván Cepeda, abriendo la puerta a una segunda vuelta el 21 de junio.
Sheinbaum manifestó su afinidad con el proyecto del presidente Gustavo Petro y respaldó sus señalamientos de irregularidades, subrayando que la voluntad popular debe prevalecer: «Hay que respetar la voluntad del pueblo colombiano, pero es importante que se llegue hasta lo último en esta denuncia que se está haciendo de un posible fraude».
El presidente Petro ya había rechazado los datos preliminares de la Registraduría Nacional, alegando que más de un millón de boletas no habían sido contabilizadas. Sheinbaum también cuestionó la presencia del presidente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, como observador electoral, calificándola de «un chiste que se cuenta solo» por el historial del partido en materia electoral.
Según la presidenta mexicana, lo ocurrido en Colombia no es un caso aislado. Señaló que, previo a los comicios, se produjo un bombardeo sistemático en redes sociales mediante granjas de bots y narrativas que buscaban asociar al gobierno de Petro con el narcotráfico. Estas campañas, explicó, forman parte de una red internacional de la ultraderecha que conecta a actores de Colombia, Argentina, España y Estados Unidos, con recursos suficientes para orientar algoritmos y moldear la opinión pública.
Sheinbaum recordó que México se ha convertido en uno de los últimos referentes de la izquierda en América Latina, frente a un viraje generalizado hacia la ultraderecha en la región. Como respuesta directa a la desinformación, anunció que a partir del miércoles la funcionaria Luisa María encabezará una conferencia semanal de derecho de réplica, en la que se documentará y exhibirá la articulación de las redes de fake news, incluso cuando los medios se nieguen a rectificar pese a la obligación constitucional.
«Nosotros, que supuestamente censuramos todo, somos los que estamos planteando el derecho de réplica», afirmó la presidenta.
Con la segunda vuelta programada para el 21 de junio, el proceso electoral colombiano seguirá siendo un termómetro político para la región. México observará de cerca el desarrollo, apostando por el respeto a la autodeterminación del pueblo colombiano, pero sin dejar de señalar lo que Sheinbaum considera una interferencia orquestada desde fuera.