El presidente estadounidense Donald Trump anunció que, tras una conversación telefónica con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, se ha decidido no desplegar tropas estadounidenses en Beirut y que se pondrá fin a los ataques entre Israel y Líbano. En la misma línea, Trump informó que mantuvo diálogo con representantes de Hezbolá, quienes aceptaron cesar los disparos contra Israel.
El anuncio se produce en medio de una escalada militar: Netanyahu ordenó un ataque contra el barrio de Dahye, en Beirut, y tropas israelíes capturaron el castillo medieval de Beaufort, una posición estratégica en el sur libanés. Ante esta ofensiva, el ejército iraní instó a los residentes del norte de Israel a abandonar la zona si Israel procede con el asalto al barrio mencionado.
Irán, a través de la agencia Tasnim vinculada a la Guardia Revolucionaria, informó que ha paralizado las negociaciones de paz con Estados Unidos como respuesta a los ataques israelíes. Las autoridades iraníes reiteraron que el alto al fuego vigente con EE. UU. desde el 8 de abril incluye a Líbano y advirtieron que tanto Estados Unidos como Israel pagarán por el presunto incumplimiento de la tregua.
Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento y negociador jefe iraní, subrayó la gravedad de la situación y la necesidad de respetar los compromisos de cese de hostilidades para evitar una mayor escalada en la región.