El inicio del XXIX Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), el evento más relevante de la agenda económica rusa, se vio ensombrecido por un amplio ataque de drones ucranianos que impactó infraestructuras críticas en la zona de Leningrado.
Según informó el gobernador de la región, Alexandr Beglov, los drones alcanzaron "varias infraestructuras críticas de los distritos de Kronstadt, Kírov y Krasnoselski". Imágenes difundidas en redes sociales mostraron densas columnas de humo negro sobre la ciudad.
El canal de Telegram independiente Astra confirmó que la Terminal Petrolera de San Petersburgo, una de las mayores del Báltico con una capacidad de producción superior a 12.5 millones de toneladas anuales y 21 depósitos de combustible, sufrió un incendio tras la colisión de un dron de largo alcance contra sus tanques. El video publicado por el medio muestra la explosión y el fuego que se propagó rápidamente.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se jactó del ataque en su cuenta de Telegram, añadiendo que también se habían alcanzado "objetivos militares en la base aérea de Kronstadt".
Como consecuencia del ataque, los residentes de San Petersburgo reportaron fallas en el servicio de internet móvil, información corroborada por los portales Donwndetector y Sboi.rf.
El incidente complica la agenda del SPIEF, que contaba con la presencia de altos mandatarios de Estados Unidos, China, Arabia Saudí, Tanzania, Uzbekistán y otros países, así como de líderes de organizaciones como la OPEP y el foro APEC. El presidente ruso, Vladímir Putin, debía inaugurar el foro el viernes, pero la explosión y los cortes de conectividad han generado críticas sobre la capacidad de respuesta de las autoridades rusas.
El ataque, que según fuentes ucranianas involucró más de 350 drones dirigidos a Moscú, San Petersburgo y otras regiones, subraya la creciente vulnerabilidad de infraestructuras estratégicas en territorio ruso y plantea interrogantes sobre la seguridad del suministro energético en la región del Báltico.