Raúl Modesto Castro Ruz, el menor de los hermanos Castro y ex mandatario de la isla, sopló sus 95 velas bajo un clima de incertidumbre sin precedentes. A diferencia de los cumpleaños habituales, el día de hoy se celebra en la penumbra de los frecuentes apagones que dejan a la población cubana sin electricidad durante hasta 20 horas diarias.
El mismo día en que el anciano "sabio" cubano cumple años, la Fiscalía de los Estados Unidos presentó una acusación criminal contra él por presunto lavado de dinero y violaciones a sanciones internacionales relacionadas con GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). La medida, anunciada desde Washington, se suma a una serie de sanciones que buscan presionar al gobierno de la isla para que abra su economía y su sistema político.
La crisis que atraviesa Cuba es la más grave de su historia reciente. La escasez de combustible, la falta de repuestos y la caída de los precios del azúcar han provocado apagones prolongados, racionamiento de alimentos y una migración masiva de cubanos hacia el exterior. El turismo, una de las principales fuentes de divisas, se ha desplomado tras la reciente restricción de vuelos estadounidenses.
Raúl Castro, quien dirigió el país desde 2008 hasta 2018 y sigue ejerciendo una influencia decisiva como "anciano sabio" del Partido Comunista, nunca aceptó una alternancia política. Sus reformas, limitadas a la apertura de pequeños negocios y la flexibilización de algunos trámites, no alteraron los fundamentos del modelo socialista cubano. Su legado se resume en la consolidación de un aparato militar‑económico que, aunque ha permitido la supervivencia del régimen, también lo ha convertido en blanco de sanciones internacionales.
El cumpleaños del ex presidente se celebra en la finca familiar de Birán, en el oriente cubano, donde nació en 1931. La casa, preservada como museo, recuerda sus humildes orígenes y la estrecha relación con su hermano mayor, Fidel, quien lo introdujo al mundo de la revolución. Sin embargo, la realidad actual de la isla contrasta con la nostalgia de aquel pasado: la población enfrenta la escasez de luz, agua y alimentos, mientras el gobierno lucha por mantener el control.
En medio de este escenario, la acusación de EE. UU. representa un nuevo asedio para el ex mandatario y para el propio sistema cubano. La respuesta de La Habana aún es incierta, pero lo que es seguro es que el 95.º aniversario de Raúl Castro quedará marcado como el cumpleaños más sombrío de la historia reciente de la revolución.