La República Democrática del Congo (RDC) registra 389 casos confirmados de ébola y 63 fallecidos, según el corte del jueves 4 de junio. El brote, declarado el 15 de mayo, se concentra mayormente en la provincia de Ituri, que concentra alrededor del 95 % de los contagios.
Las cifras se distribuyen de la siguiente manera: Ituri reporta 370 casos, Kivu del Norte 19 y Kivu del Sur apenas tres. En total, la epidemia afecta a 25 zonas sanitarias, distribuidas en 17 localidades de Ituri, siete de Kivu del Norte y una de Kivu del Sur.
El gobierno congoleño anunció la reapertura del aeropuerto de Bunia, capital de Ituri, el 2 de junio, después de haberlo cerrado durante dos semanas por la gravedad de la crisis sanitaria.
La cepa responsable es la de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 %. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta variante.
Según la OMS, el virus probablemente comenzó a circular en Ituri dos meses antes de la declaración oficial del brote. El 17 de mayo, la agencia calificó la epidemia como una "emergencia de salud pública de importancia internacional".
En la región vecina, Uganda ha detectado 16 contagios, incluido un fallecido que se considera un caso importado de la RDC.
Las autoridades congoleñas continúan reforzando las medidas de contención, mientras la comunidad internacional monitorea de cerca la evolución del brote.