El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) confirmó este miércoles la detección de un gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS, por sus siglas en inglés) en un ternero de tres semanas de edad en el condado de Zavala, a menos de dos kilómetros de la frontera con México.
El NWS, Cochliomyia hominivorax, es una mosca parasitaria que completa parte de su ciclo alimentándose del tejido vivo de animales de sangre caliente y, en ocasiones, de seres humanos. La infestación se produce cuando la hembra deposita sus huevos en heridas abiertas o en la piel de los hospederos; las larvas emergentes se alimentan del tejido, provocando lesiones graves y, en casos extremos, la muerte del animal.
Estados Unidos erradicó el gusano barrenador en 1966 mediante un programa masivo de liberación de moscas estériles. Un rebrote aislado en el sur de Florida en 2017 fue contenido con la misma estrategia. Sin embargo, el parásito sigue presente en Sudamérica y ha avanzado hacia el norte en los últimos años, lo que ha motivado a las autoridades estadounidenses a mantener una vigilancia estrecha en la frontera.
Ante la detección en Texas, el USDA y la Texas Animal Health Commission (TAHC) activaron de inmediato equipos de respuesta en terreno para contener y erradicar la plaga. Se implementarán medidas de control que incluyen la liberación de moscas estériles, inspecciones veterinarias intensivas y cuarentenas temporales en granjas cercanas.
El caso se dio a conocer después de que un funcionario electo local alertara sobre la presencia del parásito el 1 de junio, a menos de dos kilómetros de la frontera. Un estudio previo del USDA estimó que un brote descontrolado en Texas podría generar pérdidas económicas de hasta 1,800 millones de dólares para el estado.
Washington ha suspendido en varias ocasiones la importación de ganado mexicano desde 2025 como medida preventiva. Las autoridades mexicanas, en coordinación con EE. UU., continúan liberando moscas estériles en la zona fronteriza para bloquear la reproducción del gusano.
El USDA reiteró su compromiso de “actuar con rapidez y eficacia” para evitar que el NWS se reinstale en territorio estadounidense, recordando que la erradicación del parásito es una prioridad de salud animal y pública.