El dirigente de Hezbolá, Naim Qassem, denunció este lunes que las negociaciones celebradas en Washington entre Líbano e Israel son "humillantes" y advirtió que el grupo continuará combatiendo mientras persistan los ataques israelíes.
Qassem subrayó que cualquier alto al fuego debe ser "integral", sin distinguir entre el sur del Líbano y el resto del país, y criticó las "falsas" treguas que, según él, permiten la continuación de la "agresión" israelí mientras Hezbolá se retira del frente meridional.
En los últimos dos días, representantes de ambos países dialogaron en la capital estadounidense, culminando con la propuesta de un alto al fuego condicionado al cese de los ataques y a la presencia armada de Hezbolá en el sur libanés, donde se crearían "zonas piloto". El presidente libanés, Joseph Aoun, informó que se esperan respuestas internas, principalmente de Hezbolá, antes de aceptar la iniciativa.
El líder chií recordó que el objetivo de cualquier acuerdo debe incluir el desarme de su formación, lo que, según él, beneficiaría al Estado israelí y dejaría al Líbano sin mecanismos de defensa. Por ello, reiteró sus condiciones establecidas el año pasado: fin de los ataques israelíes, retirada de fuerzas israelíes del territorio libanés, liberación de prisioneros, regreso de desplazados y reconstrucción de zonas devastadas desde el conflicto de 2024.
Asimismo, Qassem hizo un llamado a iniciar un diálogo interno que permita a los distintos sectores libaneses consensuar una estrategia de seguridad nacional, antes de que se tome una decisión definitiva sobre el alto al fuego propuesto.