El mandatario colombiano Gustavo Petro puso en tela de juicio este domingo los resultados del preconteo de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, argumentando que el proceso carece de garantías de transparencia y que el software privado utilizado para el conteo provisional podría haber sido manipulado.
Según el preconteo, el candidato del oficialismo, Iván Cepeda, obtuvo el 41 % de los votos frente al 44 % del ultraderechista Abelardo de la Espriella, una derrota inesperada para el gobierno. Petro sostuvo que, aunque los resultados preliminares no tienen valor jurídico, la ausencia de auditoría ciudadana plena y la opacidad de los algoritmos impiden verificar de manera independiente la consolidación de los datos.
El presidente denunció que la empresa encargada del software realizó al menos dos modificaciones en las semanas previas a la elección, en un periodo en que la legislación prohíbe alterar la programación. Además, señaló que se incrementó el número de cédulas habilitadas a 885 mil 409 y se modificaron mesas electorales, lo que, según él, pudo influir en los resultados difundidos.
Por su parte, la Registraduría Nacional informó que la coincidencia entre el preconteo y el escrutinio definitivo alcanzó el 99.94 %, lo que, según la autoridad, demuestra la precisión del conteo provisional. Asimismo, aseguró que los programas fueron sometidos a los controles legales establecidos y rechazó las acusaciones de manipulación.
El analista político Sergio Guzmán, de Colombia Risk Analysis, calificó la posición de Petro como carente de evidencia empírica. Mientras tanto, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, mantuvo una postura distinta, sin unirse a las críticas del presidente.
La Corte Suprema de Justicia y el Consejo Superior de la Judicatura también instaron a confiar en los mecanismos legales de verificación y consolidación de los resultados electorales.