El presidente de la República Popular China, Xi Jinping, llegó a Pyongyang y, junto a su esposa Peng Liyuan, fue recibido por Kim Yong Un y Ri Sol‑Ju con una ceremonia de alfombra roja y vítores, según medios estatales chinos. En su discurso inaugural, Xi afirmó que China está dispuesta a trabajar con Corea del Norte para "elevar las relaciones entre nuestros países a un nuevo nivel", abogando por una mayor cooperación en diplomacia, aplicación de la ley y asuntos militares.
Esta visita marca la primera salida al extranjero de Xi en 2026, tras haber recibido en Pekín al presidente estadounidense Donald Trump y al presidente ruso Vladimir Putin. En la cumbre con Trump, ambos líderes confirmaron su objetivo compartido de desnuclearizar la península coreana, aunque Xi subrayó que la estabilidad del régimen norcoreano es prioritaria.
Expertos internacionales ofrecen distintas interpretaciones. Minseon Ku, profesora de diplomacia de la Universidad DePaul, sugiere que Pekín ha aceptado de facto a Corea del Norte como una potencia nuclear, mientras que Seong‑Hyon Lee, del Centro Asiático de Harvard, indica que la política china busca garantizar la perdurabilidad del régimen de Kim, más que impulsar su desnuclearización.
El contexto geopolítico se complica por la creciente cercanía entre Pyongyang y Moscú, evidenciada por la participación de soldados norcoreanos en la guerra de Ucrania. Algunos analistas creen que el viaje de Xi pretende contrarrestar la influencia rusa en el Norte, aunque Ku discrepa, señalando que la prioridad china es la estabilidad regional.
Históricamente, China ha sido el principal aliado comercial y diplomático de Corea del Norte, proporcionando apoyo económico crucial ante las sanciones internacionales. La hermana influyente de Kim Jong Un, Kim Yo‑Jong, reiteró que el programa nuclear norcoreano es "una línea de la que no hay vuelta atrás".
Al concluir su visita, Xi reiteró el compromiso de Pekín con una cooperación más estrecha, mientras que Kim Yong Un, en un artículo del diario estatal Rodong Sinmun, recibió con gratitud la promesa china. La comunidad internacional observará si este nuevo nivel de relaciones se traduce en cambios concretos en la seguridad de la península coreana y en la dinámica de poder en Asia.