Un sismo de magnitud 7.8 (escala de Richter) se registró a las 02:14 UTC en la zona de subducción de Filipinas, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El epicentro se ubicó a 45 km al suroeste de la ciudad de Davao, a una profundidad de 10 km.
El temblor activó de inmediato una alerta de tsunami para la costa este del archipiélago, que fue difundida por la Agencia Nacional de Meteorología de Filipinas (PAGASA) y por el Centro de Alerta de Tsunami del Pacífico (PTWC). Hasta el momento, no se han reportado olas significativas, pero la alerta permanecerá vigente durante al menos seis horas mientras se continúan los estudios.
Las compañías de energía eléctrica y telecomunicaciones reportaron interrupciones parciales, pero los servicios esenciales se están restableciendo gradualmente. Las autoridades locales han pedido a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y evitar zonas costeras hasta nuevo aviso.
Filipinas se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad tectónica donde convergen la placa del Pacífico, la placa de Eurasia y la placa de Indo‑Australia. En los últimos años, el país ha experimentado varios sismos de gran magnitud, entre ellos el de 7.2 en 2019 que causó graves daños en la isla de Luzón.
El USGS mantiene un monitoreo constante de la actividad sísmica en la región y ha señalado que la probabilidad de réplicas significativas es alta en las próximas 24 a 48 horas.