El Papa León XIV cerró su estancia en la ciudad con un emotivo acto de despedida ante los voluntarios que, durante cuatro días, colaboraron en la logística, acogida y comunicación de su visita. El encuentro, celebrado en el pabellón 3 de IFEMA, reunió a unas 18 mil personas que escucharon al Pontífice agradecer su entrega y dedicación.
Los voluntarios, muchos con banderas de sus parroquias y países, habían llenado el recinto una hora antes de la llegada del Santo Padre. Juntos rezaron frente a una talla de la Virgen de la Almudena, patrona de Madrid, y recibieron el mensaje papal sobre la “levadura de la gratuidad” como rasgo esencial del cristianismo.
León XIV subrayó que la sociedad actual está “continuamente influenciada por la lógica del interés y del lucro” y exhortó a “pensar y vivir según la lógica más verdadera, es decir, la de un crecimiento humano integral”. El Pontífice criticó la reducción del concepto de crecimiento a la dimensión económico‑financiera y destacó que, gracias al trabajo de los voluntarios, “esta ciudad ha crecido, está más cerca del Reino de Dios”.
En su intervención, el Papa también reconoció el esfuerzo acumulado durante meses de preparación y la capacidad de los voluntarios para compaginar trabajo, estudios y familia con el servicio. Concluyó animando a los presentes a “seguir por este camino, con humildad y mansedumbre, sin ninguna presunción, pero firmes en la fe y generosos en el servicio”.
El acto fue clausurado por el Cardenal Arzobispo de Madrid, José Cobo, quien reiteró su agradecimiento al Santo Padre y resaltó la labor silenciosa de los voluntarios. Tras la despedida, León XIV partió hacia Barcelona, donde continuará su agenda pastoral con actos en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia y una vigilia de oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys.