El martes 9 de junio, el gobierno de Canadá anunciará un proyecto de ley que prohibiría el acceso a redes sociales a menores de 16 años. La iniciativa, denominada Ley de Seguridad Digital, será presentada por el ministro de Identidad y Cultura, Marc Miller, y podría ingresarse al Parlamento el miércoles 10 de junio.
El texto legislativo contempla la creación de un organismo regulador federal encargado de fijar estándares de seguridad para plataformas digitales y exigir medidas que reduzcan los riesgos que enfrentan los jóvenes en internet. Las empresas que cumplan con dichos estándares podrían solicitar excepciones para admitir usuarios menores de 16 años.
Además, la propuesta aborda los peligros vinculados a los chatbots de inteligencia artificial, obligando a las compañías a ser transparentes sobre los criterios que utilizan para alertar a autoridades cuando detectan usuarios con intenciones de autolesionarse o de dañar a terceros. Esta medida surge, en parte, tras la masacre de febrero en Tumbler Ridge, Columbia Británica, donde el atacante había interactuado con ChatGPT sin que la información fuera remitida a la autoridad competente.
El ministro de Justicia, Sean Fraser, defendió la iniciativa señalando que proteger a los menores no implica renunciar a la libertad de expresión. La propuesta cuenta con amplio respaldo popular: una encuesta del Instituto Angus Reid mostró que el 75 % de los canadienses apoya una prohibición total y el 87 % respalda al menos la restricción de determinadas plataformas para menores de 16 años. Asimismo, el 94 % de los encuestados expresó preocupación por los efectos de las redes sociales en la salud mental y la adicción de los jóvenes.
De aprobarse, Canadá se uniría a una lista creciente de naciones que han endurecido sus normas de acceso digital para menores, entre ellas Australia (que implementó una prohibición similar en diciembre de 2025), España, Francia, Dinamarca, Noruega, Polonia, Eslovenia, Turquía y el Reino Unido, que ya estudian o han anunciado medidas análogas.