Washington informó este martes que la entrada de fentanilo a Estados Unidos por rutas marítimas se ha reducido en un 97 % gracias a los operativos de la administración Trump, y anunció que la estrategia ahora se enfocará en la frontera terrestre con México.
Durante la firma de la Ley de América Segura, el mandatario declaró: “Ahora estamos enfocados en la entrada por tierra, porque el mar era más difícil”, dirigiéndose implícitamente a los traficantes y a su contrapartida mexicana.
Según la Casa Blanca, la ruta marítima había sido la opción más segura para los cárteles, pues los buques interceptados eran liberados y volvían a operar al día siguiente. Trump aseguró que esa práctica ha quedado atrás y que la presión se trasladará a los cruces terrestres, donde México juega un papel central.
El anuncio coincidió con la aprobación de un paquete de 70 mil millones de dólares para reforzar a ICE y a la Patrulla Fronteriza, a quienes el presidente calificó de “héroes”. La medida busca proyectar control total de la frontera ante su base política y enviar señales claras a México.
El mensaje llega en un contexto de alta tensión bilateral: el Mundial de Fútbol 2026 iniciará en territorio binacional el 11 de junio y, días antes, EE. UU. emitió una alerta de seguridad para viajeros en México, catalogando varias zonas como de riesgo por terrorismo. Autoridades mexicanas calificaron la medida de inoportuna y parte de una presión creciente que incluye aranceles, deportaciones y denuncias públicas.
Además, recientes revelaciones sobre la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua y la señalación de diez funcionarios mexicanos en investigaciones de crimen organizado añaden una capa de fricción diplomática que no se ha abordado oficialmente, pero que influye en las negociaciones del TMEC y en la relación bilateral.