India presentó una protesta formal a Estados Unidos después de que un avión de combate estadounidense disparara contra el petrolero M/T Settebello, de bandera de Palaos, en el golfo de Omán. El ataque, ocurrido el 10 de junio, dejó al buque inutilizado y provocó la desaparición de tres ciudadanos indios a bordo.
Según el Comando Central de EE. UU. para Medio Oriente (Centcom), sus fuerzas dispararon "municiones de precisión" contra la sala de máquinas del buque después de que la tripulación "desobedeciera reiteradamente las instrucciones" de los militares estadounidenses. El objetivo, según Washington, era impedir que el petrolero transportara crudo desde Irán, que está bajo un bloqueo impuesto por EE. UU. y sus aliados.
El incidente fue reportado inicialmente por el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), que indicó que el buque había emitido una señal de socorro a 20 millas náuticas al noreste de Sohar, ciudad costera de Omán. La empresa británica de seguridad marítima Vanguard confirmó que la sala de máquinas había sido alcanzada por un misil y que se había declarado incendio a bordo.
India convocó al encargado de negocios de EE. UU. en Nueva Delhi para presentar una "protesta firme" y exigir explicaciones sobre la desaparición de sus ciudadanos. Un alto funcionario del gobierno indio, citado por la AFP, reiteró la solicitud de una investigación exhaustiva y la restitución de los tripulantes desaparecidos.
El ataque se produce en el contexto de la creciente tensión en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el suministro mundial de hidrocarburos. Desde finales de febrero, Irán ha bloqueado casi por completo el estrecho, mientras que EE. UU. mantiene su propio bloqueo a los puertos iraníes. Teherán ha amenazado con cerrar totalmente la ruta, lo que podría agravar la crisis energética global.
Hasta el momento, EE. UU. no ha emitido una respuesta oficial a la protesta india, y la situación de los tres ciudadanos desaparecidos sigue sin resolverse.