El avión de Iberia que debía partir de la isla española de Tenerife, en Canarias, con destino a Roma, sufrió una falla técnica que obligó al papa León XIV a abandonar la aeronave antes de su despegue. El incidente ocurrió en el aeropuerto de Tenerife Norte, donde el pontífice había concluido una visita de siete días a España, que incluyó estancias en Madrid, Barcelona y las Islas Canarias.
El capitán del vuelo anunció a los aproximadamente 80 periodistas y miembros de la comitiva papal que el avión presentaba un problema que impedía el despegue. En ese momento, el papa ya estaba sentado en la primera fila del avión, listo para iniciar el regreso al Vaticano.
El rey de España, Felipe VI, quien había asistido al saludo de despedida del pontífice en la terminal, subió al avión para acompañar al papa a bajar por las escalerillas y regresar a la zona de embarque. Ambos permanecieron en tierra mientras el personal técnico evaluaba la situación.
Las autoridades aeroportuarias y la delegación papal confirmaron que, una vez solucionada la falla, se reprogramará el vuelo para garantizar la llegada del papa a Roma el mismo viernes. Mientras tanto, la comitiva permanecerá en Tenerife bajo la supervisión de la Guardia Suiza y el personal de la Santa Sede.
Este contratiempo se suma a la agenda apretada del pontífice, quien ha estado recorriendo diversas ciudades españolas para fortalecer los lazos entre la Iglesia y la comunidad hispana, antes de retomar sus funciones en el Vaticano.