El Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo anunció este domingo que en las últimas 24 horas se confirmaron 72 nuevos casos de ébola, el mayor incremento diario desde que se declaró el brote el 15 de mayo. Con este reporte, el número total de contagios confirmados asciende a 782 y las muertes a 181, tras la adición de 29 fallecimientos en el mismo periodo.
Las autoridades atribuyen el repunte no solo a la rápida propagación del virus, sino también a una vigilancia más activa. "Los miembros de la comunidad están reportando casos sospechosos y los equipos de respuesta los están investigando", indicó el ministerio en su cuenta de X.
El brote está causado por el virus Bundibugyo, una cepa rara que no se incluyó en las pruebas diagnósticas iniciales. Hasta la fecha, los brotes de ébola en el país han sido mayormente provocados por el virus Zaire, para el cual existe una vacuna. La provincia oriental de Ituri concentra más del 90 % de los casos, con presencia también en Kivu del Norte y Kivu del Sur, y se ha extendido a Uganda.
El rastreo de contactos ha caído al 56 % de cobertura, una disminución significativa respecto a la semana anterior, sin que se haya ofrecido una explicación clara. La situación se complica por el desplazamiento masivo de casi un millón de personas en Ituri, producto de años de conflicto, y por la movilidad de mineros artesanales en la zona.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que está reforzando las pruebas de laboratorio, el rastreo de contactos y el tratamiento, y ha enviado toneladas de suministros al territorio congoleño. Además, el principal organismo de salud africano está proporcionando apoyo técnico, fortaleciendo los laboratorios y promoviendo la participación comunitaria para contener la propagación.
Hasta el momento, 40 pacientes se han recuperado y la tasa de letalidad del brote se sitúa en el 23 %. Las autoridades continúan instando a la población a reportar síntomas y a respetar las medidas de prevención mientras se intensifica la respuesta sanitaria.