La princesa Bajrakitiyabha, miembro de la familia real tailandesa, falleció a los 47 años en el Hospital Chulalongkorn, poniendo fin a una permanencia de tres años y medio en coma profundo.
El colapso súbito que dio inicio a su estado crítico ocurrió el 14 de diciembre de 2022 en la provincia de Nakhon Ratchasima, mientras la princesa participaba en un entrenamiento de mascotas de desempeño militar. Los exámenes médicos determinaron que la causa inmediata fue una arritmia cardíaca severa, cuya etiología se vinculó a una infección por micoplasma.
Tras recibir los primeros auxilios, la princesa fue trasladada por vía aérea al Hospital Memorial Rey Chulalongkorn en Bangkok, donde se le conectó a soporte vital artificial para mantener sus funciones hemodinámicas, pulmonares y renales. Durante los tres años y medio siguientes, permaneció bajo un estricto hermetismo institucional, sin posibilidad de recuperación.
En los últimos meses, medios de la India reportaron un deterioro irreversible de su estado general, derivado de una serie de complicaciones que culminaron en un fallo multisistémico. Ante esta situación, el Buró de la Casa Real de Tailandia confirmó oficialmente su fallecimiento y anunció la organización de los funerales de Estado en el Gran Palacio de Bangkok.
El velorio, abierto al público, se vio colmado de largas filas de ciudadanos que acudieron a rendir el último adiós a la princesa, muchos abrazando imágenes de Su Alteza como muestra de su profundo dolor. El luto nacional se ha extendido por todo el país, reflejando la estima que la familia real y el pueblo tailandés guardan por la difunta.
El comunicado oficial de la familia real subraya que la princesa falleció en el Hospital Chulalongkorn de la Cruz Roja Tailandesa y que se llevarán a cabo los ritos tradicionales de la monarquía, respetando las costumbres y protocolos reales.