El presidente estadounidense Donald Trump abrió la puerta a un restablecimiento de las sanciones al petróleo ruso, señalando que la reciente caída de los precios del crudo se debe al optimismo generado por el acuerdo de paz entre Irán e Israel.
Durante la cumbre del G7 celebrada en Évian, Francia, los mandatarios de Japón, Alemania, Reino Unido, Italia, Canadá y el propio Trump respaldaron de forma clara la soberanía e integridad territorial de Ucrania, y coincidieron en la necesidad de intensificar la presión sobre Rusia para forzar una negociación, incluida la imposición de nuevas sanciones al sector petrolero.
Fuentes diplomáticas francesas explicaron que la presión adicional podría aplicarse una vez que se desbloquee el estrecho de Ormuz, cuyo cierre por parte de Irán ha afectado los mercados internacionales del crudo. Washington había levantado parcialmente sus sanciones al petróleo ruso tras el inicio de la guerra contra Irán el 28 de febrero, con el argumento de aliviar el mercado global.
Trump felicitó al presidente ucraniano Volodímir Zelenski por la dinámica actual del conflicto, en la que Ucrania ya no se percibe como la parte perdedora. El mandatario estadounidense, junto a los demás líderes del G7, coincidió en que esta nueva situación beneficia a Ucrania y justifica una mayor presión sobre Moscú.
Se espera que, dentro del marco de la cumbre, Trump mantenga una reunión bilateral con Zelenski antes de su partida el miércoles, según confirmaron las fuentes diplomáticas.