El juez federal Alvin K. Hellerstein aprobó la petición del fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, para aplazar la audiencia de estatus del presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores. La audiencia, que debía celebrarse el 30 de junio, se reprogramó para el 22 de julio.
En la carta enviada el 15 de junio, la Fiscalía, con el visto bueno de la defensa, argumentó que el cambio de fecha es necesario para evitar problemas logísticos y de seguridad relacionados con el traslado del penal de Brooklyn al tribunal de Manhattan. El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) debe desplegar un vehículo blindado para garantizar la seguridad del traslado, lo que complica la programación del 30 de junio, día en que se celebra un importante partido de la fase de dieciseisavos del Mundial en el estadio de Nueva York‑Nueva Jersey, demandando miles de efectivos de seguridad en la zona.
La Fiscalía también señaló que la nueva fecha permitirá presentar pruebas adicionales y que la defensa tendrá tiempo suficiente para revisarlas y presentar las mociones previas al juicio que estime convenientes. Entre los cargos que enfrenta la pareja se encuentran narcoterrorismo, conspiración para exportar drogas a EE. UU. y uso de armas.
Maduro y Flores están recluidos en el Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn y, por requerir su presencia física, el traslado debe ser supervisado por el NYPD. La Ley de Juicio Rápido excluirá del cómputo los días entre el 30 de junio y la nueva fecha de audiencia.
Ambos acusados se declararon no culpables y su defensa podría ser financiada por el gobierno venezolano, pese a la oposición de la administración estadounidense. El juez prohibió que la defensa comparta pruebas con otros coacusados, como el ministro del Interior, Diosdado Cabello, que aún no ha sido detenido.