Un ataque con dron atribuido a Ucrania impactó un autobús que transportaba a miembros del equipo infantil de fútbol de Bielorrusia en la región rusa de Briansk, frontera con Ucrania, provocando al menos una muerte y seis heridos, cuatro de ellos menores.
El vehículo partía de la ciudad bielorrusa de Gomel con destino al balneario ruso de Guelendzhik, en la costa del Mar Negro, cuando fue alcanzado por el proyectil aéreo. Según fuentes oficiales rusas, el ataque se produjo en la madrugada del día de hoy y fue denunciado por el Ministerio de Exteriores de Rusia como "otro atentado de Kiev" que forma parte de una supuesta "caza de civiles" por parte del bando ucraniano.
El Ministerio de Exteriores de Bielorrusia condenó enérgicamente el incidente y exigió a Ucrania explicaciones exhaustivas sobre lo ocurrido. Por su parte, la Federación de Fútbol de Bielorrusia informó que tanto la FIFA como la UEFA ya fueron notificadas del suceso, subrayando la gravedad de la violencia contra menores en el contexto del conflicto.
Las autoridades rusas confirmaron que entre los heridos se encuentran cuatro menores de edad, y que los servicios de emergencia atendieron rápidamente a los pasajeros. El número exacto de víctimas mortales aún se está verificando, aunque se confirmó al menos una muerte.
Este episodio se suma a la escalada de incidentes fronterizos entre Rusia y Ucrania, donde el uso de drones ha aumentado significativamente en los últimos meses, generando preocupación internacional por la seguridad de civiles, especialmente niños y adolescentes.
Organizaciones de derechos humanos han llamado a la comunidad internacional a investigar el ataque y a garantizar la protección de menores en zonas de conflicto, mientras que la comunidad deportiva espera una respuesta coordinada de organismos como la FIFA y la UEFA para salvaguardar la integridad de los deportistas jóvenes.