El Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) trasladó a los migrantes detenidos en el centro de detención Alligator Alcatraz a otro recinto, como medida preventiva ante la alerta de huracanes emitida para el miércoles 17 de junio. El vocero de ICE no reveló cuántas personas fueron reubicadas ni el destino exacto, y tampoco confirmó si el centro quedó completamente vacío.
Alligator Alcatraz, ubicado al oeste de Miami dentro de los Everglades, ha sido objeto de controversia desde su inauguración en julio de 2025, cuando el entonces presidente Donald Trump lo presentó como parte de la política migratoria de la administración federal. El recinto, que funciona en una zona de pantanos habitada por especies en peligro como cocodrilos, caimanes y panteras, ha sido señalado por activistas por la falta de acceso a abogados, la opacidad de sus operaciones y presuntos abusos contra los internos.
El traslado se produce después de que medios estadounidenses informaran en mayo sobre la posible clausura del centro en junio, argumentando un costo superior a un millón de dólares diarios. Sin embargo, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, desmintió el 16 de junio que el sitio haya sido cerrado, y defendió que Alligator Alcatraz ha permitido procesar a cerca de 25,000 migrantes desde su apertura.
La alerta de huracanes proviene del Centro Nacional de Huracanes (NHC), que advirtió la posible formación de la primera tormenta tropical del Atlántico para la temporada 2024‑2025, la cual se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre. La medida de ICE busca garantizar la seguridad de los internos y del personal ante la amenaza de condiciones meteorológicas extremas.
Hasta el momento, las autoridades federales no han publicado información adicional sobre el futuro del centro Alligator Alcatraz ni sobre los planes de reubicación a largo plazo de los migrantes que allí se encontraban.