Ucrania ejecutó el mayor ataque con drones contra Moscú en al menos dos años, según la agencia estatal rusa TASS. Varios aparatos alcanzaron la refinería de petróleo MNPZ, ubicada en el distrito de Kapotnia, provocando llamas y un incendio que afectó una parte significativa de la capacidad de suministro de combustible de la capital.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, calificó el hecho como un ataque "a gran escala" y confirmó que las defensas antiaéreas abatieron 180 drones que se dirigían a la ciudad. El Ministerio de Defensa ruso informó que, en total, se interceptaron más de 500 drones ucranianos en todo el territorio nacional durante la madrugada.
El ataque generó columnas de humo negro sobre la periferia sur de Moscú y obligó al cierre temporal de los aeropuertos principales, incluido Sheremetyevo, que evacuó a los pasajeros a lugares seguros y solo reabrió alrededor de las 11 a.m. Se reportaron cientos de vuelos retrasados y cancelados.
Además de la refinería, otro dron se estrelló contra un edificio de apartamentos en la zona de Zhukovski y restos de otro aparato incendiaron un centro comercial cercano, según el gobernador regional Andréi Vorobiev.
El incidente coincidió con la reunión del presidente Vladimir Putin con líderes del sudeste asiático en la ciudad de Kazán, a 700 km al este de Moscú. Putin no hizo mención al ataque en su intervención inicial.
En la región sur de Rostov, otro ataque con drones ucranianos dejó una persona fallecida y dos heridas. En los últimos meses, Kiev ha intensificado los ataques contra refinerías rusas, describiéndolos como "sanciones de largo alcance" en respuesta a la ofensiva militar rusa.
Rusia, por su parte, lanzó más de 200 drones y varios misiles balísticos contra objetivos ucranianos entre la noche del miércoles y la mañana del jueves, según la fuerza aérea de Ucrania.