Keiko Fujimori (Fuerza Popular) encabeza la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú con el 50.1 % de los votos válidos, equivalentes a 9 millones 158 mil 662 sufragios, frente al 49.9 % de Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), que acumula 9 millones 119 mil 96 votos. La diferencia entre ambos candidatos es de 39 mil 566 votos, mientras restan por escrutar aproximadamente 113 mil actas, incluidas 565 con observaciones que aún están en manos de los jurados electorales.
El conteo, que ya alcanza el 99.39 % del total, muestra que la mayor parte de los votos pendientes provienen de la capital, Lima, donde Fujimori es la más votada. Hasta el momento, la candidata no ha declarado su victoria, aunque su ventaja parece cada vez más irreversible. Por su parte, Sánchez, quien compite en nombre del encarcelado expresidente Pedro Castillo, ha convocado a sus seguidores a movilizarse contra los resultados, alegando supuestas irregularidades en el voto exterior.
Esta sería la cuarta candidatura de Keiko Fujimori a la presidencia; previamente perdió en segunda vuelta contra Ollanta Humala (2011), Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2021), siempre por estrechos márgenes de alrededor de 40 mil votos. De resultar electa, sería la primera presidenta del fujimorismo en Perú desde la dimisión de su padre, Alberto Fujimori, hace 26 años, tras el escándalo de corrupción protagonizado por Vladimiro Montesinos.
La campaña de Fujimori ha defendido la gestión de su padre, destacando el crecimiento económico y la derrota de grupos subversivos como Sendero Luminoso y el MRTA, aunque también ha sido criticada por violaciones de derechos humanos y casos de corrupción. En esta contienda, más de 27.3 millones de peruanos acudieron a las urnas para decidir quién gobernará el país durante el periodo 2026‑2031, tras una década marcada por la inestabilidad política y ocho presidentes diferentes.