Washington anunció la suspensión temporal, por dos meses, de las sanciones que prohibían cualquier transacción relacionada con el petróleo de Irán. La licencia publicada por el Departamento del Tesoro indica que todas las operaciones de producción, venta y transporte de hidrocarburos iraníes están autorizadas hasta el 21 de agosto a la 00:01 hora de EE.UU.
El anuncio provocó una caída del precio del crudo Brent, que pasó de alrededor de 80 dólares el barril a 77,6 dólares. La medida forma parte de una nueva fase de diálogo iniciada el domingo en el resort de Burgenstock, Suiza, donde representantes de EE.UU. y de Irán buscan, en un plazo de 60 días prorrogable, alcanzar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní y la eliminación de sanciones internacionales.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, declaró que Irán aceptó el regreso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) al país, aunque Teherán no confirmó la información. El vocero de la cancillería iraní, Esmail Baqai, señaló que sólo se sostuvo una breve discusión sobre el tema nuclear y que aún no se han abordado detalles concretos.
Las conversaciones también incluyen garantías para el cese de hostilidades en Líbano, una de las principales exigencias de Irán, y la reapertura del estrecho de Ormuz, cuya clausura había afectado al 20 % del suministro mundial de hidrocarburos. Pakistán y Catar, como mediadores, confirmaron que ambas partes establecieron líneas de comunicación para evitar nuevos enfrentamientos en territorio libanés.
Mientras tanto, el conflicto en el sur de Líbano sigue cobrando víctimas: el Ministerio de Salud libanés reporta 4 106 muertos y 36 militares israelíes fallecidos desde el 2 de marzo, y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP) y el Consejo Nacional de Investigación Científica (CNRS) estiman los daños en 1 380 millones de dólares.
Vance aseguró que el descongelamiento de activos iraníes no financiará actividades terroristas, subrayando el compromiso de EE.UU. de mantener la presión sobre grupos extremistas mientras se avanza en la normalización de relaciones económicas.