Una explosión se registró el domingo por la tarde en la instalación de suministro de gas de Barzan, ubicada dentro del complejo de gas natural licuado (GNL) de Ras Laffan, en Qatar. El incidente dejó un saldo de 54 personas heridas y 18 desaparecidas, según confirmó el Ministerio del Interior qatarí.
Las autoridades locales describieron el suceso como un "accidente técnico" y aseguraron que no representa una amenaza para la seguridad pública. La onda expansiva hizo vibrar ventanas y se percibió en el centro de Doha, a más de 70 kilómetros del sitio, generando pánico entre los residentes.
Los equipos de emergencia lograron controlar el incendio, pero los rescatistas continúan la búsqueda de los desaparecidos. QatarEnergy, la empresa estatal propietaria de la planta, no ha divulgado el alcance de los daños materiales en la instalación de Barzan, que abastece a la industria local y al sector eléctrico, además de producir etano, condensado, gas licuado de petróleo y azufre para el mercado interno y de exportación.
Ras Laffan es el núcleo industrial de QatarEnergy, con una capacidad anual de producción de 77 millones de toneladas métricas de GNL. En marzo pasado, la zona fue blanco de un bombardeo con misiles iraníes que dañó dos unidades de procesamiento, reduciendo la capacidad de exportación de GNL del país en un 17 %. Según Saad al‑Kaabi, director ejecutivo de QatarEnergy, las reparaciones podrían tardar entre tres y cinco años.
El ataque de marzo no provocó heridos, pero obligó a evacuar a unos 10 000 trabajadores de plataformas marinas y plantas terrestres. Qatar, que alberga una importante base militar estadounidense, ha sido objetivo recurrente de misiles y drones iraníes. Tras el cierre del estrecho de Ormuz, el país quedó sin rutas alternativas de exportación, manteniendo retenido cerca del 20 % del suministro mundial de GNL hasta la reciente reanudación de los envíos.