El mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció este sábado 20 de junio que fuerzas especiales del Ejército de Ucrania llevaron a cabo un ataque con drones contra la refinería petrolera de Tyumen, ubicada en la región siberiana del mismo nombre, a aproximadamente 2 000 km de la frontera con Ucrania.
Según datos preliminares de las autoridades locales, la explosión no provocó lesiones entre el personal; sin embargo, todos los trabajadores fueron evacuados por razones de seguridad. Los canales de Telegram que cubren el conflicto no difundieron imágenes del impacto, pues está prohibido publicar en redes sociales los efectos de los drones ucranianos.
El ataque se inscribe dentro de la campaña de medio y largo alcance que Ucrania ha desarrollado desde hace varios meses, enfocada en la industria petrolera rusa para mermar los recursos financieros de Moscú. Zelenski afirmó que los drones empleados son versiones modernizadas de los FP, capaces de alcanzar distancias superiores a los 3 000 km.
En respuesta, las defensas antiaéreas rusas derribaron 57 drones entre las 07:00 y las 14:00 horas del mismo día, tras haber abatido 287 aparatos durante la noche anterior en distintas regiones del país. Las autoridades también declararon alerta de riesgo de drones en los óblasts vecinos de Kurgán, Cheliábinsk y Sverdlovsk, en los Urales.
La refinería de Tyumen es una de las más modernas de Rusia, con una capacidad nominal de ocho millones de toneladas de crudo al año; procesa alrededor de seis millones y produce medio millón de toneladas de gasolina y 2.5 millones de toneladas de gasóleo. El daño causado por el ataque podría afectar temporalmente la producción y, por ende, los ingresos del Kremlin provenientes del sector energético.
Este incidente recuerda el golpe más certero contra objetivos en Siberia ocurrido en junio de 2025, cuando Kiev alcanzó instalaciones militares en Irkutsk y Amur mediante drones lanzados desde camiones con remolque, bajo la operación conocida como “Telaraña”.