El 22 de junio de 2026 el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, anunció en su cuenta de X el decomiso de 24 000 litros de metanfetamina líquida en un inmueble de Los Mochis, Sinaloa, logrado por el Ejército y la Guardia Nacional durante los operativos del 19 y 20 de junio. El aseguramiento, el mayor de su tipo bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, representa un golpe económico de más de 9 mil millones de pesos (aprox. 518 millones de dólares) a la delincuencia organizada.
Johnson calificó el resultado como "un recordatorio de que cuando nuestros países trabajan juntos, obtenemos resultados reales" y atribuyó la cooperación bilateral al liderazgo del expresidente Donald Trump y la presidenta mexicana. En el mismo mensaje resaltó que la operación también incluyó la incautación de 98 640 litros y 59 425 kilogramos de precursores químicos, dos vehículos, cargadores para armas largas y municiones de varios calibres.
El operativo culminó con la detención de Jorge "N", presunto integrante del Cártel de Sinaloa, quien quedó a disposición de la Fiscalía General de la República. La Secretaría de la Defensa Nacional señaló que el caso ocupa el segundo lugar a nivel histórico por su magnitud.
En paralelo, Johnson informó el decomiso de 43 000 cartuchos de arma de fuego en el puerto de entrada de Mariposa, Arizona, realizado por la Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP). El embajador reiteró el compromiso de la administración Trump de frenar el flujo ilegal de armas y desarmar a los cárteles, destacando el uso de tecnología de inspección no intrusiva en los puertos fronterizos.
El decomiso se produce en un contexto de violencia creciente en Sinaloa, estado históricamente vinculado al Cártel de Sinaloa y actualmente inmerso en una guerra interna entre facciones del mismo. El gobernador Rubén Rocha Moya ha sido acusado por EE.UU. de colaborar con la facción de Los Chapitos, lo que añade una capa de complejidad a la cooperación binacional en materia de seguridad.