Francia vive una ola de calor sin precedentes, con máximas que alcanzan los 40 °C en varias regiones y una noche del lunes que registró 21,6 °C, la más cálida desde que se iniciaron los registros en 1947, según Météo‑France. Ante esta situación, la empresa operadora de la Torre Eiffel y la dirección del Museo del Louvre anunciaron que ambos monumentos, entre los más visitados del planeta, adelantarán su hora de cierre.
La Torre Eiffel, que recibe cerca de 7 millones de visitantes al año —aproximadamente el 75 % extranjeros—, cerrará sus puertas a las 16:00 en lugar de las 00:45 habituales en temporada alta. El último acceso al monumento será a las 12:15 y a los restaurantes a las 13:30. La medida, considerada “muy probable” de mantenerse en los próximos días, busca evitar riesgos sanitarios y garantizar la seguridad de los turistas.
Por su parte, el Museo del Louvre, con una superficie de 73 000 m² y alrededor de 9 millones de visitantes anuales, también reducirá su horario, cerrando a las 16:00 en vez de a las 18:00 de miércoles a sábado. La dirección del museo explicó que, aunque su arquitectura es históricamente resistente, el edificio no está suficientemente adaptado al cambio climático, lo que dificulta las condiciones de visita y trabajo bajo temperaturas extremas.
Otros destinos turísticos franceses, como el Mont Saint‑Michel, han recomendado a los viajeros posponer su visita, mientras que museos en Lyon y Nantes ofrecen acceso gratuito como refugio del calor. Esta es la segunda ola de calor que afecta a Europa Occidental en menos de un mes, y los científicos advierten que el cambio climático intensifica la frecuencia y severidad de estos fenómenos.
Las autoridades francesas monitorean la evolución de la situación y podrían ajustar nuevamente los horarios de los monumentos si las condiciones climáticas lo requieren.