Durante una audiencia a puerta cerrada ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Bill Gates, cofundador de Microsoft, admitió haber mantenido tres relaciones extramaritales mientras estaba casado con Melinda French Gates. El magnate aseguró que el fallecido financiero Jeffrey Epstein estaba al tanto de esos vínculos y que, según su percepción, el financiero intentó utilizarlos para ejercer presión o influir en su entorno.
Gates subrayó que nunca tuvo conocimiento de las actividades criminales de Epstein y describió su relación con el financiero como un "grave error de juicio". Declaró que se reunió con Epstein entre 2011 y 2014, cuando este ya había sido condenado por delitos sexuales contra menores, y que inicialmente buscó apoyo para proyectos filantrópicos de salud global, pero que pronto comprendió que esas promesas no se materializarían.
El empresario negó haber sido víctima de un chantaje directo, aunque admitió que considera posible que Epstein hubiera contemplado esa estrategia: "Pudo haber estado pensando en ello", señaló ante los legisladores. Asimismo, Gates afirmó que nunca visitó la isla privada ni otras propiedades de Epstein.
Estas revelaciones forman parte de la investigación del Congreso sobre la red de relaciones e influencia que Epstein construyó antes de su muerte en 2019. El testimonio llega cinco años después del divorcio de Bill y Melinda Gates, proceso que, según declaraciones de la exesposa, se vio agravado por las controversias vinculadas a Epstein.
El caso sigue generando debate sobre la responsabilidad de figuras públicas al asociarse con individuos bajo investigación y sobre la magnitud del alcance de la supuesta presión ejercida por Epstein sobre sus contactos.