Europa vive una ola de calor sin precedentes. En Alemania se esperan máximas que superarán los 40 °C durante el fin de semana y noches tropicales con más de 25 °C en el suroeste y 27 °C en Fráncfort, según el Servicio Meteorológico Alemán (DWD). El organismo advierte que lo peor aún está por llegar, pues el país lleva casi una semana bajo máximas diarias superiores a los 30 °C bajo la influencia del sistema de alta presión “Hartmut”.
En el Reino Unido se registró, por segundo día consecutivo, el día más caluroso de junio desde que existen registros: 36,4 °C en Yeovilton, superando el récord anterior de 36,1 °C en Gosport. Además, se estableció una nueva temperatura mínima máxima para el mes, con 23,5 °C en Cardiff. El Met Office emitió una alerta roja de calor extremo por tercer día consecutivo, la primera vez en la historia del país.
España también sufre las consecuencias. La primera ola de calor de la temporada concluye con un descenso térmico en el oeste y centro, pero deja dos víctimas mortales: un hombre de 68 años falleció el martes en Andalucía y otro de 42 años murió hoy en Extremadura.
Francia, que vive una situación comparable a la ola de 2003, reduce a 61 departamentos la alerta roja, mientras que 25 permanecen en nivel naranja. El ministro de Educación, Édouard Geffray, informó que 3 500 escuelas están cerradas y 10 000 reducen su horario, en un país donde solo el 5 % de los 60 000 centros escolares cuenta con climatización. El gobierno eleva al nivel máximo su plan de respuesta sanitaria ante la presión creciente en hospitales.
Los eventos al aire libre y culturales se ven cancelados en Alemania, incluyendo torneos de fútbol infantil y la inauguración de la Semana de la Tercera Edad. En el Reino Unido, la alerta roja se extiende a Londres y al sur de Inglaterra, mientras que en Francia se anticipa una mejora gradual con la llegada de aire más fresco del Atlántico.
Esta ola de calor subraya la necesidad de medidas de adaptación y respuesta rápida en salud, educación y servicios públicos ante fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes.