En una visita al Capitolio, el exmandatario Donald Trump aseguró que la delegación de Teherán se está “portando muy bien” y que el gobierno de los ayatolás está cumpliendo “todo lo que él pide” en el marco de las negociaciones para concluir la guerra contra Irán.
Trump matizó sus declaraciones indicando que, de no aceptar la propuesta estadounidense, Estados Unidos podría volver a bombardear la República Islámica. La advertencia se produce horas después de que el presidente anunciara que pondría fin “de inmediato” a las negociaciones si Teherán impusiera peajes en el estrecho de Ormuz.
El encuentro con senadores republicanos se dio en un contexto de alta tensión política. El martes 23, el Senado aprobó por primera vez una moción para terminar la guerra contra Irán, con el voto favorable de cuatro senadores republicanos: Rand Paul (Kentucky), Lisa Murkowski (Alaska), Susan Collins (Maine) y Bill Cassidy (Luisiana). La votación refleja el creciente descontento dentro del Partido Republicano respecto a la intervención militar iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Las declaraciones de Trump buscan presionar a Irán para que acepte los términos propuestos por Washington, mientras el Congreso debate la continuidad de la ofensiva militar y la estrategia de paz en la región.