La NASA ha puesto a disposición del gobierno venezolano y de los equipos de emergencia una serie de imágenes y datos satelitales para facilitar la evaluación de los daños provocados por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron al país el pasado miércoles.
Mediante su Sistema de Coordinación de Respuesta ante Desastres, la agencia espacial estadounidense difundió un mapa titulado “Probabilidad de daños en estructuras según el sensor Sentinel‑1 (experimental) para el terremoto de Venezuela de junio de 2026”. El mapa, elaborado con datos del radar del satélite Sentinel‑1, indica que aproximadamente 58,870 edificios se encuentran dañados o destruidos en la zona afectada, según la última captura del satélite el 25 de junio.
Para generar el producto, se compararon imágenes de radar de apertura sintética (SAR) obtenidas después del sismo con imágenes de referencia de 2025 del mismo sensor, fusionándolas en un único mapa de daños. Los colores del mapa varían del blanco al rojo, pasando por tonos amarillos y anaranjados, y representan el porcentaje de perjuicio estimado en cada área.
Adicionalmente, la NASA publicó un mapa de desplazamiento superficial basado en datos del satélite NISAR (Radar de Apertura Sintética) de la colaboración NASA‑ISRO. En este mapa, el rojo señala desplazamientos crecientes hacia el este (hacia el satélite), el azul indica desplazamientos hacia el oeste y los tonos amarillos representan zonas con desplazamiento prácticamente nulo. La agencia advierte que estos datos no han sido calibrados con mediciones en tierra, por lo que deben usarse para identificar áreas con desplazamientos significativos, no como referencia absoluta.
En paralelo, el domingo Perú entregó a Venezuela imágenes capturadas por el satélite PerúSAT‑1, con el objetivo de complementar la evaluación de daños y apoyar la coordinación de labores de emergencia. La Agencia Espacial de Perú informó que el material fue remitido a la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE).
Según cifras oficiales, los terremotos han dejado casi 1,500 muertos y 3,150 heridos. Equipos de rescate de México, Estados Unidos, Suiza y El Salvador ya están operando en el terreno para buscar a personas atrapadas bajo estructuras colapsadas.