Un buque portacontenedores extranjero encalló en el estrecho de Ormuz el día de ayer, según informó la televisora estatal IRIB. El incidente se produjo porque la embarcación no siguió la ruta aprobada por la Guardia Revolucionaria Iraní, que controla el paso marítimo.
El reporte iraní indicó que el buque quedó varado en aguas poco profundas al intentar una ruta no autorizada, lo que provocó la pérdida de parte de su carga y la imposibilidad de continuar la navegación. Las autoridades iraníes reiteraron que todas las naves deben respetar la "Ruta de la Autoridad" establecida por la Guardia Revolucionaria, bajo la amenaza de "incidentes irreparables".
El estrecho de Ormuz, que transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural mundial, ha sido objeto de disputas desde que Irán, en su pacto provisional con Estados Unidos, exigió el control de las rutas y la imposición de tarifas por el paso. Washington y varios estados del Golfo Pérsico han rechazado dichos cargos, manteniendo la posición de que la vía es internacional.
El encallamiento ocurre en medio de una escalada de tensiones regionales. En los últimos días, Irán atacó dos buques que intentaron transitar el estrecho sin permiso, incluido uno cargado de crudo qatarí. Simultáneamente, Omán y una agencia de la ONU intentaron abrir una ruta alternativa cerca de la costa omaní, lo que generó reacciones hostiles en varios países de Oriente Medio.
Mientras tanto, negociaciones diplomáticas se desarrollan en Doha, Qatar. El enviado estadounidense para Medio Oriente, Steve Witkoff, y el exasesor de la Casa Blanca, Jared Kushner, se reunieron con el principal negociador iraní, Kazem Gharibabadi, y su equipo para discutir un posible acuerdo que ponga fin a la guerra en la región. Los diálogos, que comenzaron el miércoles, buscan superar diferencias sobre el control del estrecho y la situación en Líbano.
El incidente subraya la capacidad de Irán para ejercer presión sobre una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta, afectando los mercados globales de energía y generando incertidumbre entre los operadores navales internacionales.